La estética es un aspecto fundamental en la autoestima de todo individuo, considerándose como una de las piezas básicas de la salud emocional. Con el paso de los años, las personas sufrimos todo tipo de problemas asociados a la belleza; sin embargo, gracias a los últimos avances asistenciales, hoy en día resulta más sencillo que nunca solventarlos. En este orden de ideas, generalmente dentro del género masculino, la calvicie se antoja como una de las afecciones más crudas, minando de manera drástica la apariencia física. Una problemática que encuentra su solución en el trasplante capilar: un tratamiento idóneo para regalar a nuestros seres queridos.

Trasplante capilar, en qué consiste este tratamiento

La alopecia ha sido, tradicionalmente, el gran problema estético del hombre. Ver como el pelo va cayendo gradualmente sin que podamos hacer nada al respecto resulta de lo más deprimente y son muchas las soluciones “milagrosas” que el mercado farmacéutico y sanitario nos ha estado ofreciendo a lo largo de los años. No obstante, todo cambió para bien desde que el trasplante capilar llegó a nuestras vidas: una metodología mucho más eficaz que ninguna vista hasta el momento, con resultados naturales y a largo plazo.

El trasplante capilar se basa en la recolección de folículos en áreas del cuello cabelludo que todavía son sanas -es decir, la calvicie no ha llegado a ellas- y en su posterior reimplantación en las zonas afectadas por la alopecia. Una vez hacen raíz en el área implantada, mantienen las propiedades originales para que no vuelvan a caer. Para ello, se utiliza una tecnología de vanguardia durante un proceso quirúrgico de alto nivel, motivo por el que nos encontramos ante una de las técnicas más avanzadas del mercado estético que requiere la gestión de los mejores centros del sector.

Este procedimiento se puede realizar de tres maneras diferentes. En la primera de ellas, conocida como la técnica FUSS, la extracción del cuero cabelludo donante se realiza en forma de tiras, dejando una pequeña cicatriz totalmente imperceptible. En el caso de la técnica FUE, los folículos se obtienen de manera individual, habiendo de rapar la zona escogida para extraer el cabello. Por último, la última en ver la luz, encontramos la técnica FUE sin la necesidad de rapar, escogida por la gran mayoría de los pacientes como fruto de la pronta recuperación. Porque si bien es cierto que los resultados son naturales, cabe señalar que pasamos un tiempo hasta que nuestra melena vuelva a lucir como antaño.

Precios y países idóneos para hacerse el trasplante capilar

Uno de los mayores impedimentos para someterse a un procedimiento de injerto capilar es el precio que suelen exigirse en las clínicas españolas. Esta trabaja genera que gran parte de los pacientes busquen en países extranjeros centros de rigor internacional para solventar su problema de alopecia y, en este sentido, el trasplante capilar Turquia ha sido la tendencia social por excelencia. Personas de todos los rincones del mundo se desplazan hasta Turquía para cambiar radicalmente su apariencia y, por suerte, en la actualidad existen agencias que ponen todo a punto para pasar por quirófano rápidamente.

El coste de este servicio en Turquía desciende hasta la mitad del que podemos encontrar en las clínicas españolas. Por ejemplo, por el injerto de 1.000 unidades foliculares, en España el precio oscila los 5.000€, mientras que en el extranjero se reduce hasta los 2.500€. En consecuencia, las agencias especializadas en este viaje estético se encargan de organizar todos los gastos, como el avión o el alojamiento, para así ahorrar una gran cantidad de dinero en el proceso.

Buscar una empresa que se dedique a esta gestión resulta de lo más enriquecedor no solo para la estética personal, sino también para esos seres queridos que buscan la manera de revitalizar su propuesta estética. Un regalo inolvidable que podemos asumir entre un grupo de varias personas, haciendo que esa persona que tanto nos importa vuelva a sentir la autoestima inherente a peinarse su propio cabello de forma natural.